Constitución de sociedades.

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Constitución y creación de sociedades mercantiles.

Creación de empresas.

Tener una buena idea es el primer paso hacia la creación de empresa, un proceso complejo y a la vez ilusionante. Es aconsejable, antes de lanzarse a realizar los trámites que la creación de una sociedad exige, estudiar la viabilidad del proyecto y conocer aspectos básicos de negocio que aseguren el éxito futuro de la compañía. Contratar a un abogado especialista en creación de empresas es muy recomendable para que te oriente y te ayude con todos los trámites.

Cuando se sabe qué tipo de negocio se quiere crear y dónde, el siguiente paso suele ser el decidir qué clase de sociedad se quiere montar. Para ello hay que considerar los recursos de los que se dispone y el cómo quieres que se articule tu compañía dependiendo del número de socios, por ejemplo. De manera simplificada, para empezar un negocio las formas mercantiles más comunes son la Sociedad Limitada o el autónomo, y si se piensa en estructuras más complejas se puede apostar por montar una cooperativa o una Sociedad Limitada.

¿En qué se diferencian cada uno de los modelos mercantiles?

El elegir la forma correcta que mejor se ajuste a tus necesidades será uno de los pasos más importantes al inicio. Por lo general para empezar a montar una empresa se optará por la figura del autónomo, que no exige desembolso inicial de capital, la persona es totalmente responsable de lo que suceda y si fuera necesario debería responder con su patrimonio, puede o no contratar a asalariados, y los trámites para su puesta en marcha son más sencillos; u otra opción es constituir una Sociedad Limitada (S.L.) en la que hay que aportar un capital social de 3.000 euros pero a cambio se limita la responsabilidad que puedan tener los administradores, que solo harán frente a los problemas con el capital de la propia persona jurídica que se crea.

Las diferencias entre ambas opciones también involucran a los regímenes fiscales ya que el autónomo pagará IRPF mientras que la S.L. tributa según el Impuesto de Sociedades. Además hay que tener en cuenta que según la actividad que vayas a desarrollar igual tienes que solicitar licencias especiales al ayuntamiento donde te ubiques para comenzar tu labor.

En cualquier caso lo más recomendable es que contactes con un abogado que te pueda aconsejar la opción que se ajuste mejor a tus circunstancias y que tramite por ti la burocracia necesaria para crear tu empresa, ya que es diferente según la forma mercantil elegida.

Por apuntar otros de los modelos frecuentes, aunque no sean recomendables para empezar con una PYME, existe la opción de organizarse a través de una cooperativa, que no es más que la unión de socios individuales que buscan en la fuerza del grupo mejores condiciones para negociar con sus productos (es un modelo con más relevancia en el sector primario, aunque se adapta a cualquier otro). El caso de la Sociedad Anónima se reserva para empresas considerablemente más grandes ya que de inicio hay que aportar 60.000 euros como capital social de la persona jurídica y queda dividido en acciones cuyos poseedores forman la Junta General.

¿Qué pasos hay que dar para crear una empresa ?

Una vez se tenga definida la idea y la forma mercantil habrá que iniciar los trámites para dar de alta a la empresa. Como indicamos la burocracia es distinta en los casos de ser autónomo o constituirse en S.L. pero en cualquiera de los dos se necesita informar a la Agencia Tributaria y darse de alta en la Seguridad Social, procesos imprescindibles. Para las Sociedades Limitadas además habrá que acudir al Registro Mercantil para dejar constancia de la denominación social de la empresa y firmar la escritura pública de constitución.

Estos son los primeros pasos necesarios para crear una empresa, pero hay que tener en cuenta que luego cada uno de los modelos mercantiles exige un mantenimiento y una serie de obligaciones que hay que mantener de forma mensual, trimestral o anual.

Para estas, e infinidad de cuestiones legales que aparecen en el km 0 de su idea, la presencia de un abogado especialista es clave y vital para el buen devenir de su negocio.

 

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